La desinversión empresarial: escisión financiera

María Benito Fuentes
Economista
Máster en Dirección Económico-Financiera por el CEF.-
Miembro de la ACEF.- UDIMA

 escisión financiera
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“Hay que ir en contra de la tendencia, no correr ante ella” ( André Kostolany).

La escisión como estrategia financiera

En diversas ocasiones, tanto la estrategia de desinversión como la de liquidación pueden ser consideradas como aspectos negativos desde el punto de vista empresarial. Lo cierto, es que ambas estrategias son movimientos empresariales que se adoptan en base a un fin concreto, siempre bajo una planificación y unos objetivos específicos.

En concreto, la estrategia de desinversión consiste en la venta de una parte de la empresa y/o del cese de una rama de actividades de la misma, en la reducción de las inversiones previstas o en la retirada de un mercado en concreto. El objetivo último, por tanto, es el de conseguir recursos que se destinarán a aquellas actividades económicas con una mayor expectativa de negocio generando valor para los accionistas. Esto supone reducir las dimensiones y restructuración de la organización y facilitar un relanzamiento de la actividad empresarial con mayor fuerza.

Sea cual sea la estrategia general de la empresa, desde el punto de vista funcional, la estrategia financiera deberá abarcar un conjunto de áreas clave que resultan del análisis realizado. Aspectos a considerar:

- Análisis de la rentabilidad de las inversiones y del nivel de beneficios.

- Análisis del circulante: liquidez y solvencia.

- Fondo de rotación, análisis del equilibrio económico-financiero.

- Estructura financiera y nivel general de endeudamiento, con análisis de las distintas fuentes de financiación incluyendo autofinanciación y política de retención y/o reparto de beneficios.

- Costes financieros.

- Análisis del riesgo de los créditos concedidos a clientes.

Existen numerosos instrumentos de evaluación financiera que permiten analizar el impacto de una desinversión desde el punto de vista de la empresa origen, tales como los que tienen en cuenta el valor del dinero en el tiempo: el valor actual neto (VAN), la tasa interna de rentabilidad (TIR), el índice de rentabilidad (IR) y el periodo de recuperación descontado (PRD); y los que no consideran el valor del dinero en el tiempo, la rentabilidad contable promedio (RCP) y el periodo de recuperación (PR).

Casuística de las operaciones de escisión

Las operaciones de escisión, al igual que en otras transacciones de fusiones y adquisiciones,  implican la desinversión de una filial o unidad de negocio de una empresa. El vendedor o adquirente de la unidad escindida se verá probablemente en la obligación de preparar estados financieros independientes de las unidades operativas que se transfieren.

Estos estados financieros se prepararán a partir de las necesidades que generen la operación de escisión: por ejemplo, cumplir con los requisitos a los que está obligado el  comprador de presentar los  estados financieros auditados de un negocio adquirido, para cualquier oferta pública inicial (OPS) de valores, o como base para la valoración que determinará el precio de compra en una adquisición o fusión.

La estrategia de desinversión y la de liquidación son movimientos empresariales que se adoptan en base a un fin concreto

Dichos estados financieros cuentan con una complejidad esencial para su elaboración, ya que deberán reflejar las operaciones históricas que puedan asignarse a la entidad escindida, y ello en el marco de la ausencia de una normativa contable específica para tales operaciones similares, además de la dificultad de identificar, según sea las estructura de reporting de la empresa, las operaciones que históricamente puedan asignarse a la entidad escindida.

Ahora pasaremos a  detallar  algunos de los puntos más problemáticos a la hora de preparar estos estados financieros.

1 - Los activos

- Deberán reflejar en principio la misma base contable de la entidad original, sin defecto de que deberán valorarse al valor razonable.

- Una de las principales dificultades será determinar qué activos (y en algunos casos qué parte de esos activos) deberán atribuirse a la nueva entidad. Para realizar esta asignación, podemos utilizar criterios tales como la propiedad del activo, su uso o disfrute, o analizar posibles acuerdos entre las compañías para compartir o utilizar conjuntamente dicho activo. Este uso conjunto del activo puede involucrar avarias divisiones dentro de una misma entidad consolidada.

2 -Impuestos diferidos

- En general, la entidad escindida deberá reflejar sus activos y pasivos fiscales considerándose como una entidad independiente.- Además, deberán considerarse otros aspectos tales como bases imposibles negativas, créditos fiscales, deducciones, los beneficios contables provenientes de diferencias temporarias y los provenientes del patrimonio neto.

- Un ejemplo podría ser la posibilidad de incorporar activos fiscales por deducción de las bases imponibles negativas de ejercicios anteriores en el caso de que la entidad escindida presente proyecciones de beneficios futuras, a diferencia de la entidad original.

3 -Gastos

- Otro escollo puede aparecer al intentar determinar qué gastos deben incluirse en los estados financieros de la entidad separadora e identificar los drivers apropiados para asignar esos gastos.

- Las asignaciones de costes suelen realizarse ya en determinados informes de gestión interna, pero en numerosos casos carecemos de dicha información. Por ejemplo, ¿cómo asignaremos los gastos generales del departamento de administración (como será el caso de los salarios) si no existen informes detallados de los centros de coste que los originan?

- Debemos analizar en todo caso la metodología empleada en la asignación de gastos para evaluar si los costes reflejan una asignación razonable a los estados financieros de la entidad escindida.

- Como ejemplo de drivers que podemos utilizar para la asignación de gastos generales, podemos mencionar los niveles de ventas, tiempo empleado, número de empleados u otros conductores apropiados, tal cómo haríamos al construir una contabilidad analítica del negocio.

Estos y otros aspectos financieros son necesarios a fin de elaborar los estados financieros de empresas en procesos de escisión, una elaboración casi siempre compleja ya que trabajamos con la ausencia de una normativa contable de referencia, y cada empresa presenta una problemática particular que requiere un estudio detenido de la misma.

(Artículo escrito en colaboración con Jordi Pla Morán, MBA por ESADE. Consultor Financiero para startups.  Miembro de ACCID Comisión de Valoración de Empresas).

Otros artículos de los autores:

- ¿Cuándo deben reconocerse los ingresos? La IFRS15 sobre reconocimiento de ingresos.

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