Runway y Burn rate

Hucha de cerdito en llamas

José Tovar Jiménez
Profesor del Área de Finanzas del Grupo Educativo CEF.- UDIMA.

Empresa

La gestión de la tesorería es un tema de vital importancia en los negocios y, en particular, para aquellos que están empezando. No en vano, son muchos los emprendedores que fracasan en su actividad por falta de liquidez.

Los empresarios que inician un negocio se enfrentan al death valley y deben saber lo importante que es sobrevivir a este periodo de tiempo, que transcurre desde que se recibe el capital inicial hasta que se inicia la generación de ingresos por la actividad. Muchas son las empresas que no consiguen superarlo y desaparecen por la falta de liquidez.

Por este motivo, es importante que sus responsables conozcan herramientas que sean fáciles de calcular y que permitan conocer de forma anticipada los problemas provocados por la falta de efectivo: runway y burn rate.

El ronda (o cash runway) hace referencia al tiempo (normalmente, expresado en meses) que puede aguantar el negocio sin entrada de efectivo. Así pues, estamos ante un indicador especialmente importante para los emprendedores, ya que con este dato pueden conocer el tiempo del que dispone su negocio para quedarse sin efectivo, o como lo denominan algunos, el tiempo de supervivencia.

El burn rate (o cash burn rate), por su parte, proporciona la medida en la que se gasta (quema) el dinero en la empresa. Se trata, por tanto, de un indicador relacionado de forma inversa con el anterior y controlando este último se está alargando el runway de la compañía.

Forma de cálculo

Ambos instrumentos están relacionados con la generación de caja. Por tanto, en sentido estricto se deberían calcular teniendo en cuenta los pagos y cobros previstos. No obstante, y aunque no sea correcto, resulta habitual que se relacionen con los ingresos y gastos.

Para su cálculo es necesario hacer una planificación de los cobros y pagos futuros previstos, a ser posible, detallados de forma mensual. Cuanto más largo sea el periodo y más veraz sea la información, más preciso será su cálculo.

El burn rate hace referencia a los pagos (salidas de efectivo) previstos. En su cálculo se debe tener en cuenta:

  • Gross burn rate. Solo se consideran los pagos previstos durante los próximos meses.
  • Net burn rate. Se calcula restando a los cobros previstos (si los hay) el importe de los pagos previstos.

El runway mide el número de meses que le queda a nuestra empresa para agotar el efectivo disponible. Se obtiene al dividir el efectivo inicial entre el net burn rate.

A modo de ejemplo vamos a considerar una empresa con una tesorería inicial de 60.000 euros, que prevé unos cobros mensuales de 1.500 euros y unos pagos de 4.800 euros. En este caso, el net burn rate previsto es de 3.300 euros (1.500 – 4.800). Por tanto, el runway resultará ser de 18 meses aproximadamente (60.000/3.300 = 18,18). Es decir, la empresa puede sobrevivir 18 meses sin tener problemas de tesorería.

En este cálculo es importante tener en cuenta los pagos imprevistos que pueden surgir y que empeorarían los resultados obtenidos, acelerando la necesidad de negociar nuevas fórmulas para conseguir liquidez.

Utilidad de estos indicadores

Estas métricas financieras permiten a los responsables del negocio:

  • El cash runway permite conocer hasta cuándo se dispone de liquidez.
  • El burn rate es un KPI (key performance indicator) sobre la gestión de la empresa.
  • Un burn rate elevado obliga a revisar los pagos operativos y, si fuera necesario, replantear cuáles se deben mantener, al mismo tiempo que debe llevar a redefinir la estrategia a seguir introduciendo los ajustes necesarios.
  • El cash runway proporciona una idea del tiempo del que se dispone para conseguir nueva financiación. En el caso de que este sea reducido, los responsables dispondrán de menos margen para negociar y se verán obligados a aceptar peores condiciones.
  • Los futuros inversores o prestamistas preguntarán por este dato a los responsables del negocio. Antes de comprometerse con el negocio querrán conocer cuánto tiempo se tardará en solicitar nuevas aportaciones de efectivo.

Aunque no hay una regla fija, y cada sector y cada negocio tiene sus particularidades, los expertos recomiendan alcanzar un runway entre 18 y 21 meses. De esta manera, se dispone de entre 12 y 15 meses para alcanzar los objetivos previstos y de un plazo adicional si fuera necesario buscar nuevas fuentes de financiación.

Así pues, es necesario tener controlados ambos indicadores ya que, además de proporcionar una medida del tiempo que el negocio puede mantenerse, ayudan a conocer la eficiencia en los pagos operativos. En este sentido, se deben controlar los pagos corrientes y mantener solo aquellos que contribuyan al buen funcionamiento del negocio, eliminando los superfluos.

Estas métricas no permanecen estáticas por lo que un seguimiento continuo de las mismas ayudará a la toma de decisiones sobre la gestión de la tesorería en todo momento.