Negocios por arte de magia

Ramón Oliver
Socio de 5CERO2
Miembro de la ACEF.- UDIMA

Negocios por arte de magia
Sergey Nivens. 128rf

¿Qué tiene que ver la magia con el mundo de los negocios? A juzgar por algunas de las noticias económicas de los últimos años, más de uno diría que la capacidad que demuestran algunos directivos para hacer desaparecer los recursos financieros de la empresa en la que trabajan con la misma facilidad con la que David Copperfield volatiliza La Estatua de la Libertad ante los atónitos ojos de sus espectadores. Pero más allá del chiste, lo cierto es que cada vez son más frecuentes los contactos entre la empresa y mundos, sobre el papel, muy distintos como la magia, el humor, el teatro o la música.

Son numerosos los eventos empresariales que cuentan con la participación de  ilusionistas o humoristas como parte integrante y fundamental del show. Rostros conocidos, desde Mago More hasta Leo Harlem, son habituales en convenciones, fiestas y otros eventos corporativos. Y no solo como mero entretenimiento. Fernando Botella, CEO de Think&Action cree que la magia es una analogía que sintetiza a la perfección las claves de una empresa exitosa. “Ver actuar en a un gran mago sobre el escenario  es la mejor master class empresarial que uno pueda recibir”, afirma.

Para este experto, autor junto al popular mago Jorge Blass del best seller La Fuerza de la Ilusión (Alienta Editorial, 2011), son varios los elementos que disciplinas como la magia, el humor o la música pueden aportar al mundo de los negocios. “Todas ellas son excelentes herramientas tanto para  asimilar nuevos conceptos como  para  revisar y reforzar aquellos que ya funciona bien pero que puede ser mejorados. Aportan diversión, y la diversión provoca conexión emocional con los productos y los valores de la empresa”, destaca.

El mentalista o “showman de la mente” Ramón Fauria tiene mucha experiencia trabajando con empresas de todos los sectores y tamaños. Tras ejercer durante años como abogado, director internacional de ventas y formador, hace diez años decidió convertir en profesión la que era su gran pasión: la mente y sus extraordinarias potencialidades. Sus espectáculos mezclan la diversión, en el sentido más lúdico de la palabra, con un desafío altamente motivador e inspirador para los asistentes: “el de poder de conocer cómo funciona nuestro cerebro”, indica. 

Cada vez son más frecuentes las conexiones del mundo de la empresa con la magia, el humor, el teatro o la música

Este conocimiento, continúa,  tiene múltiples aplicaciones  en situaciones cotidianas del mundo del trabajo. “Nos permite, por ejemplo, anticiparnos para tomar las decisiones más eficaces, y también nos enseña el poder de la emoción y cómo somos altamente sugestionables e influenciables”. Frescura, innovación, diversión, dinamismo, motivación, inspiración, utilidad, comunicación estratégica de marca, conexión emocional, generación de negocio, valor diferencial y “un impacto positivo y muy duradero en las mentes de los asistentes”, son para Fauria, las grandes aportaciones de este tipo de manifestaciones artísticas a los entornos empresariales.

Fernando Botella va más allá al señalar que estos modelos pueden aportar valor también a un nivel más práctico. “Hay elementos en los métodos de los ilusionistas o los humoristas que pueden trasladarse con mucha facilidad al mundo empresarial. Por ejemplo, el sistema que usa un humorista para contar un chiste o un monólogo es muy similar al proceso que sigue el pensamiento creativo en el departamento de innovación de cualquier gran empresa: se localiza el foco (situación inicial), se desplaza (el chiste va por otros derroteros) y a continuación se da un giro inesperado que conecta con el principio y genera nuevas conexiones (la carcajada)”.

Ramón Fauria sostiene muchos de los principios, recursos y herramientas del mentalismo son aplicables y de gran utilidad tanto en entornos profesionales como personales. “El cerebro y la mente lo son todo en ámbitos como el talento, el liderazgo, los negocios, las ventas, el aprendizaje, las relaciones, la comunicación, la felicidad, el rendimiento o  la calidad de vida. Por tanto, el hecho de conocerlo y saber explotar sus secretos te proporcionas ya una gran ventaja”.

Estas disciplinas aportan diversión y conexión emocional con los productos y los valores de la empresa

A pesar de estas virtudes,  muchas compañías son reticentes a introducir este tipo de elementos en sus interacciones con empleados o clientes. Muchas veces debido a una concepción equivocada de la “seriedad” que se supone debe teñir todas las actuaciones empresariales. “Se confunde el sentido de diversión con falta de rigor, y no tiene porque ser así. La diversión bien entendida demuestra tener un enorme y positivo impacto en el desarrollo del talento, la optimización de rendimiento y la calidad de vida. Las cosas que nos aburren, nos desconectan y así es difícil conseguir propósitos, compromiso, objetivos, aprendizaje, ilusión, progreso...”, argumenta el mentalista.

Finalmente, apuntan los expertos, el arte en sus distintas manifestaciones aporta un punto de vista diferente al profesional. De alguna manera, concluye Fauria, lo ilumina. “Estimula el proceso de conciencia y aporta luz sobre aspectos y oportunidades que antes no veía, de generación y cruce de ideas que reportan creatividad e innovación. En suma, se generan valiosos recursos y conexiones que acaban generando mayor rendimiento y aportación de valor diferencial”.

MAGOS Y PROFESIONALES: MÁS EN COMÚN DE LO QUE PIENSAS

Negocios por arte de magia
Pixabay

Fernando Botella, CEO de Think&Action resume los puntos de conexión entre la magia y la empresa:

1. Sorprende. Todo mago que se precie debe ser capaz de reinventarse permanentemente, de sorprender a su público con nuevos trucos. Del mismo modo que la empresa ha de ser capaz de sorprender a sus clientes con nuevos productos y servicios.

2. Escucha a su público. El encantador experto sabe escuchar a la audiencia ante la que actúa y adaptarse a sus características.  Modula su actuación en función de si se dirige a un público infantil, a un grupo de militares en misión en el extranjero o a los ancianos de una residencia.  Además, es un hábil conversador que hace partícipe al público del espectáculo, lo cuida y  lo integra en el show. También la empresa debe ser capaz de generar esa clase de conexión con sus clientes.

3. Busca la excelencia. Al igual que para las mejores organizaciones, la  búsqueda de la excelencia es irrenunciable para cualquier ilusionista. El truco se hace bien o no se hace. La práctica constante y no tener miedo al trabajo duro y a los desafíos será para ambos  el camino para alcanzarla.

4. Pasión y compromiso. Para que el truco sea creíble el mago ha de ser el primero que se lo crea. De lo contrario, no logrará que su público lo compre. Algo que tiene mucho que ver con la actitud frente al trabajo y la disposición mental con la que los profesionales afrontan los retos.

5. Trabajo en equipo. Los grandes magos saben que no serían nada sin la ayuda del equipo que les apoya entre bambalinas. Personifican un tipo de liderazgo consciente muy necesario en los entornos organizacionales de cualquier ámbito.

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