Revista Digital

La nueva ley de distribución de seguros

Equilibrio

Raúl Sánchez Navarro. La nueva Ley de Distribución de Seguros ha sido aprobada en pasado día 4 de febrero de 2020. Sus antecedentes proceden de un Proyecto de Ley de 21 de mayo de 2018, el cual se redactó con las bases y directrices de la Directiva 2016/97 del Parlamento Europeo, con el objetivo de homogenizar con los países de la Unión Europea la venta, acceso y ejercicio de la actividad de la distribución de seguros y reaseguros y, por lo tanto, trasladar una garantía y protección a los clientes, siendo indiferente el canal u operador utilizado para adquirir el producto asegurador.

Las lavanderías autoservicio no son industria según el Tribunal Superior de Justicia de Madrid

Lavandería

Betsabé Laullón Casares. Muchos pensaréis ¿y qué? Bien, pues en la última década han proliferado por toda España este tipo de lavanderías en régimen de autoservicio muy conocidas y extendidas desde hace años en otros países como Estados Unidos.

Seguramente a todos nos viene a la memoria una serie o película norteamericana en la que se desarrolla un diálogo en una de estas lavanderías mientras los personajes hacen su colada.

En efecto, como reza el título, las lavanderías en régimen de autoservicio no son industria, como acaba de reconocer el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en diversas sentencias, que son firmes pues el Ayuntamiento no las ha recurrido.

La mediación, otra forma de justicia

Mediando entre 2 personas

Álvaro Rueda Tortuero. El profesor Wheeler, en Berta Isla, uno de los últimos trabajos del escritor Javier Marías, regalaba una inquietante recomendación a su atribulado discípulo, Tom Nevinson, con la siguiente disquisición: “…Un juicio nunca se sabe cómo puede terminar, por mucho que uno sea inocente y crea tenerlo todo a su favor. La verdad no cuenta, porque se trata de que decida sobre ella, de que la establezca alguien que nunca sabe cuál es: me refiero a un juez. No es cuestión de ponerse en manos de quien solo puede dar palos de ciego, de quien va a jugársela a cara o cruz y tan solo puede adivinar o intuir. En realidad, si bien se mira, es absurdo que se juzgue a nadie. El prestigio y la longevidad de esa costumbre, y que está extendida por el mundo entero con mayores o menores garantías, incluso con nulas garantías de imparcialidad…; que exista, en fin hasta como farsa…”, "Que nadie se percate de la imposibilidad de esa tarea inmemorial y universal, de su sinsentido, es algo que siempre escapará a mi comprensión. Yo no reconocería autoridad a ningún tribunal. Si pudiera evitarlo, no me sometería a un juicio jamás. Cualquier cosa antes que eso. A uno lo pueden enviar a la cárcel por capricho. Simplemente por caer mal”.

Camaleones del s. XXI: el manifiesto ágil

Camaleones

Alejandro Sanz Zambrano. Vivimos en constante evolución. Una evolución que no debemos entender solo como progreso o avance, sino también como búsqueda constante de nuestro espacio y de nuestra supervivencia, en último extremo. Dejar atrás aquellas formas y herramientas que ayer nos servían, pero que ya hoy muestran una marcada desconexión con nuestro entorno. Este enfoque es perfectamente extrapolable a la dimensión empresarial y de gestión de nuestros proyectos, sean del tipo que sean.

¿Pero qué concepto engloba todo esto? La RAE define resiliencia, en su primera acepción, como: 1. f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

Pandemia, crisis económica

Crisis económica

Álvaro Martínez. Teóricamente, es lo mismo acercarse a la determinación del valor de una empresa, estimando el valor a mercado de todos los activos fijos y operativos necesarios para el desarrollo de su actividad, que valorando también a mercado sus fondos propios y su deuda financiera neta. Al fin y al cabo, la estructura económica y la estructura financiera del balance de una empresa, representan dos caras de una misma moneda.

Por tanto, podríamos afirmar que el Valor de una Empresa («VE» o «Enterprise Value») es igual a la suma del Valor de Mercado de los Fondos Propios («VMFP» o «Equity Value»), más su Deuda Financiera Neta (DFN). Es decir, VE = VMFP + DFN.

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